viernes, 30 de septiembre de 2011

Las serpientes estilete.

Las serpientes del género Atractaspis han demostrado ser una completa pesadilla taxonómica ya que a pesar de que inicialmente ser las consideró como pertenecientes a los viperidos debido a sus largos colmillos frontales han demostrado ser serpientes totalmente diferentes muy a pesar de sus múltiples nombres comunes como “ víboras topo “ o “ víboras minadoras “ e incluso se las intentó clasificar equivocadamente dentro de los Elápidos, sin embargo esto ha resultado otro error y hoy en día parecen más ligadas a ciertos colúbridos que a las serpientes antes citadas. Quizá habrá que esperar a que la ciencia y las investigaciones avancen un poco más para saber más sobre la taxonomía de estas raras serpientes.

En la actualidad existen alrededor de 15 especies, subespecies aparte, clasificadas las cuales viven prioritariamente en África aunque algunas especies llegan a habitar en Israel y el sudoeste de la península Arábiga ocupando habitats que van desde las selvas tropicales a sabanas o zonas semidesérticas. Todas las especies comparten caracteristicas similares ya que poseen cuerpos alargados con cabezas apenas diferenciadas del cuello, colas cortas, ojos minúsculos y escamas lisas y muy brillantes, además la coloración de sus cuerpos es casi siempre negra, gris o marrón oscura con muy pocos o ningún patrón de dibujo aunque al menos dos especies en el este de África poseen marcas blancas en la cabeza. No son serpientes de gran tamaño llegando a alcanzar longitudes en general de 40 cm a 1. 15 metros.

Estas serpientes, como algunos de sus nombres indican, son excavadoras o minadoras y de hábitos nocturnos lo cual hace que pasen gran parte del día ocultas bajo tierra en túneles, debajo de rocas o troncos o madrigueras de donde suelen salir en aquellas noches que llueve, en determinadas noches al año pueden llegar a moverse en busca de presas o de una pareja, su alimentación está basada en pequeños roedores, otras serpientes y lagartos, poco se sabe de la reproducción de estas serpientes, las cuales son ovíparas con puestas de 3 a 8 huevos contabilizadas indudablemente los hábitos subterráneos y nocturnos han hecho que estas serpientes estén pobremente estudiadas por la ciencia.

Lo más llamativo de estas especies son sus largos colmillos frontales los cuales son tan largos que estas serpientes no pueden alzarlos cuando abren sus bocas, sin embargo la función de estas herramientas sale a la luz cuando nos imaginamos a una de estas serpientes en la estrecha madriguera subterránea de un roedor donde morder a uno de estos animales resulta difícil, es por esto que las serpientes estilete han desarrollado un sistema diferente para “ morder “ a sus presas que consiste en apuñalarlas con uno de sus colmillos cuando la presa pasa por su lado, cuando esto ocurre la serpiente simplemente extrae uno de sus largos colmillos lateralmente de su boca y arqueando la cabeza y el cuello hacia atrás simplemente lo clava en el cuerpo del roedor inoculándole así su veneno.

Esta dentición y sistema de inoculación han causado ( y causarán ) multitud de víctimas humanas por parte de estas serpientes ya que son literalmente imposibles de manipular cogiendolas por detrás de la cabeza ya que los largos colmillos llegan perfectamente hasta los dedos del manipulador ( no pocos herpetólogos han sido mordidos así ) cuando se las ha intentado capturar o cuando se las ha confundido con otras especies, de hecho incluso cuando se las sostiene por la cola estos reptiles arquean el cuerpo y llegan a clavar sus colmillos en el manipulador, indudablemente lo mejor para manipular a estos animales son o bien el uso de un gancho o de unas pinzas que mantengan la distancia entre las manos y el animal lo más posible.

A pesar de todo debe decirse que estas serpientes son poco agresivas incluso cuando se las molesta sin embargo en algunas zonas de África llegan a causar multitud de accidentes sobre todo cuando se las pisa en la oscuridad o cuando se introducen por la noche en las casas en busca de roedores y son pisadas inadvertidamente, a pesar de todo el veneno no es demasiado potente y los síntomas desaparecen pasados 3 o 4 días, no obstante, al menos 2 especies han causado víctimas mortales humanas, lo normal es que estas “ mordeduras “ sean tratadas con antibióticos y analgésicos ya que no existe un suero destinado a neutralizar el veneno de estas especies y cualquier antiveneno que se aplique es contraproducente. Los síntomas suelen ser dolor, pequeñas ampollas en la zona afectada, hinchazón e inflamación de los ganglios.

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