jueves, 7 de abril de 2011

Serpientes venenosas. ¿ Existe una forma de reconocerlas ?

No existe una fórmula mágica para diferenciar a una serpiente venenosa de la que no lo es, solo el conocimiento en profundidad de estos reptiles puede hacer que una persona diferencie a unas de otras con capacidad de acertar y aún así cabe la posibilidad de confundirse, pero para el ciudadano de a pié poco especializado en estas tareas resulta una misión poco menos que imposible y en la cual para más INRI existen serpientes no venenosas que imitan a las que lo son.

Quizás muchas personas que lean estos textos lo hagan queriendo saber en que se diferencia una serpiente venenosa de una inofensiva. Una posible fórmula, ya antigua en nuestro país, consiste en mirar la cabeza de la serpiente y cerciorarse de si es triangular o no, ya que de tener esta forma resulta un ejemplar venenoso, pues bien si a esta “formula milagrosa” le sumamos la presencia de ojos con pupilas verticales, posiblemente podremos identificar a una víbora en España, esto no resulta aconsejable ya que si puedes ver claramente los ojos del animal ya estás demasiado cerca y si no lo haces muy bien puedes confundirte y estar ante una inofensiva culebra de agua Natrix maura la cual aplasta su cabeza y bufa amenazadoramente en una replica casi perfecta de una víbora a simple vista, curiosamente algo similar ocurre en Estados Unidos donde inofensivas culebras de agua (Nerodia) intentan asemejarse a los peligrosos mocasines boca de algodón Agkistrodon piscivorus y estos son solo dos ejemplos de estas “imitadoras” las cuales se asemejan físicamente a especies venenosas, a nivel global existen muchas más y su parecido es tal que incluso reconocidos expertos han fallecido tristemente al confundirlas, este fue el caso del Herpetólogo Joe Slowinski, el cual falleció al ser mordido por una pequeña krait multirayada Bungarus multicinctus al confundirla con un ejemplar de la inofensiva y parecidísima culebra del género Dinodon en Birmania.

Globalmente diferenciar a simple vista una posible especie venenosa es todavía más difícil ya que serpientes como los elápidos no poseen cabezas triangulares ni pupilas verticales ni otros rasgos que los diferencien a simple vista, simplemente se parecen a primera vista a las inofensivas culebras, un ejemplo claro son las cobras las cuales para un ojo inexperto en la materia solo son reconocibles como tal si se yerguen y abren el capuchón, otras especies simplemente no parecen peligrosas siguiendo estos criterios de cabeza triangular o pupilas verticales, como las viboras africanas del género Causus o las siempre enigmáticas serpientes estilete del género Atractaspis.

              Cabeza triangular, pupilas verticales, cuerpo rechoncho y una 
            cazadora al acecho...a primera vista parece toda una víbora
            pero no lo es, en realidad es todo un elápido con piel de
             víbora, la bella víbora de la muerte de Pilbara Acanthophis
             wellsii desde Australia.
               Foto: Cortesía Brian Bush.

Incluso cuando se recurre a la sabiduría popular esta puede jugarte una mala pasada dependiendo de donde estés ya que como muy bien indica la frase rimada y usada en Norteamérica aplicada a las venenosas serpientes coral Micrurus y Micruroides ( las cuales lucen en su piel tríadas de color rojo, amarillo y negro en este orden ) para diferenciarlas de las falsas corales Lampropeltis (de coloración y tríadas de color rojo, negro y amarillo en este orden y de mordedura inofensiva) “Red touch black venom lack, red touch yellow kills a fellow” es la frase la cual traducida muy libremente significa “cuando el rojo toca el negro no existe veneno, cuando el rojo toca el amarillo mata al compañero” el posible problema puede aparecer si se aplica esta frase a algunas especies de corales sudamericanas en las cuales el amarillo resulta ser blanco o blanquecino o con otras especies donde el color rojo o el amarillo está completamente ausente con especies totalmente bicolores

Patrón de bandas y coloración en algunas serpientes coral
Micrurus y Micruroides.
Foto: Javier Carrasco.

Patrón de bandas y coloración en falsa coral de Sinaloa
                Lampropeltis triangulum sinaloe.
                Foto: Javier Carrasco.


Quizás la única forma absolutamente segura para el profano en la materia para diferenciar a estos animales sea la dentición, ya que la presencia o ausencia de colmillos inoculadores es la prueba segura para identificar a una especie venenosa de otra que no lo es. No obstante esta tarea resulta difícil en ocasiones debido a lo minúsculo de los colmillos en algunas especies y además peligrosa ya que las serpientes decapitadas e  incluso muertas pueden morder de manera refleja incluso horas después de su muerte y por si fuera poco tambien engañosa debido a que algunas serpientes como la pitón verde Morelia viridis lucen unos dientes delanteros que parecen colmillos debido a su gran longitud. Quizá lo más prudente en cualquier caso sea seguir la regla de oro en cuanto a serpientes se refiere:

Si no sabes lo que es, no la toques y déjala en paz”

La espectacular piton verde Morelia viridis
luce unos dientes delanteros parecidos a
 colmillos debido a su gran tamaño.
Foto: Javier Carrasco.

4 comentarios:

  1. Respuestas
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  2. Me parece noble Tú misión, y a mi también me gustan las serpientes, pero creo que, ante su cada vez, más notoria desaparición es preferible tenerlas como mascotas dandoles cuidados y trato pertinente, antes que por miedo o ignorancia las maten

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  3. Tengo una serpiente que encontré... Come insectos.... No es agresiva, tampoco tiene ojos verticales pero deseo saber si será o no venenosa... Agradecería la respuesta soy de argentina

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