viernes, 21 de octubre de 2011

Serpientes marinas

        A pesar de que el ser humano en sus primeros viajes por el océano describió la existencia de monstruosas y enormes serpientes marinas la realidad y la ciencia nos muestran a unos reptiles de dimensiones mucho más modestas y ecología sumamente interesante y casi desconocida que distan mucho de los monstruos imaginados antaño.

        Globalmente existen alrededor de 65 especies de serpientes marinas englobadas dentro de la subfamilia Hidrophiinae y Laticaudinae las cuales habitan las aguas tropicales y subtropicales del océano Indico y Pacífico viviendo desde la costa este de África hasta el golfo de Panamá y habitando en zonas costeras, desembocaduras de ríos e incluso como en el caso de la serpiente marina pelágica Pelamis platurus el mar abierto aunque algunas especies se han aventurado en el interior de ríos hasta ser encontradas a 160 km de la costa e incluso en lagos de aguas salobres en Camboya, Tailandia, las Filipinas y la isla Rennell.

        Estas serpientes se encuentran emparentadas con los elápidos terrestres y fueron separadas en una familia separada la Hidrophiidae, sin embargo estudios recientes sugieren que existieron 2 ( y en opinión de algunos científicos hasta 3 ) radiaciones diferentes de elápidos hacia el medio marino y dando lugar a las serpientes que encontramos hoy en día, como veremos a continuación existen algunas diferencias entre los dos tipos diferentes de serpientes marinas normalmente reconocidos.

- Serpientes marinas. Hidrophiidae: serpientes 100 % marinas de reproducción vivípara, nunca abandonan el medio acuático ni siquiera para reproducirse, poseen las escamas ventrales muy poco desarrolladas y son extremadamente torpes en tierra firme. Poseen cuerpos y colas aplanados lateralmente. Narinas situadas en posición dorsal.

-Kraits marinos. Laticaudinae: Este género cuenta con alrededor de 5 especies de serpientes con modo de vida tambien marino pero anfibio que necesitan salir a tierra firme para descansar y reproducirse mediante huevos por lo que son ágiles en sus desplazamientos en tierra firme. Poseen escamas ventrales desarrolladas y sus colas y cuerpos no presentan una forma de remo tan acusada como las Hidrophiidae. Narinas situadas en posición lateral.


        Estos reptiles poseen varias adaptaciones físicas que las ayudan a vivir en el mar, quizá la más llamativa a primera vista resulta la cola aplanada verticalmente a modo de remo que las ayuda a nadar de manera eficaz, otra característica es su capacidad para sellar sus narinas al sumergirse de modo que el agua no entra en su aparato respiratorio y otra adaptación al hecho de vivir en agua salada aparece con la presencia de glándulas excretoras del exceso de sal situadas en el paladar del animal debido a que lo quiera o no el reptil ingerirá un exceso de sal con la alimentación perjudicial para el organismo del reptil, otra adaptación adicional aparece con una piel más impermeable a la sal que en el resto de ofidios.

        En lo tocante a la alimentación existen especies que se alimentan de huevos de peces al menos una especie se alimenta de crustáceos y moluscos pero la mayoría de las serpientes marinas se alimentan de peces y anguilas incluyendo dentro de estas a las morenas de temible mordedura por lo que no es de extrañar que estos reptiles posean un veneno tremendamente potente ( de hecho de los más potentes del mundo ) destinado a morder y matar a su presa lo antes posible antes de que se esconda en lo profundo de un arrecife coralino, huya a mar abierto lejos de donde la serpiente pueda encontrarlo o en el caso de las morenas sin darle tiempo a que contraataque, la técnica de caza de estos ofidios consiste en morder a sus presas y retener la mordedura hasta que el veneno hace efecto terminando rápidamente con la vida de sus presas para posteriormente engullirlas empezando por la cabeza a favor de las escamas. La dentición de estos reptiles es proteroglifa con colmillos cortos o muy cortos y sin movimiento en la mandíbula superior y en la parte frontal de la boca.

       A pesar de que estas serpientes son capaces de bucear hasta 150 metros de profundidad en inmersiones que duran desde 30 minutos en los kraits marinos hasta más de 2 horas en las Hidrophiidae las cuales cuentan con cierto grado de absorción de oxígeno del agua que las rodea además de respiración pulmonar.

        Las serpientes marinas son tanto un problema para los pescadores como una fuente de ingresos, una buena cantidad de mordedura ocurren todos los años cuando los pescadores vacían sus redes en las que estos pacíficos reptiles quedan atrapados sin posibilidad de escapar y lo hacen con las manos desnudas, mientras que en otras ocasiones los reptiles son pisados mientras el pescador camina en aguas turbias o simplemente la gente es mordida cuando las capturan, sin embargo y a pesar del carácter sumamente pacífico de muchas especies otras se muestran agresivas y muerden a sus manipuladores a la mínima provocación o como consecuencia de ser manipuladas agresivamente, como ya he comentado antes el veneno de estas especies es extremadamente tóxico de modo que la mordedura de uno de estos reptiles es muy grave en el ser humano, afortunadamente solo un pequeño porcentaje de las mordeduras termina en un envenenamiento ya que en muchas ocasiones el reptil solo inocula una cantidad ínfima de su veneno de manera que solo un 20 % de las mordeduras termina en un envenenamiento y solo un 3 % de las personas mordidas fallece. Los primeros auxilios a tener en cuenta en caso de mordedura o la sospecha de que haya ocurrido ( los colmillos de estos reptiles son tan cortos que las marcas no son siempre visibles en la carne humana ) son idénticos a los de cualquier envenenamiento neurotóxico con la aplicación de un vendaje compresor en todo el miembro afectado, reposo absoluto y una rápida visita al hospital más cercano.

        Las serpientes marinas constituyen un recurso alimenticio cuyo consumo anual no ha sido determinado, miles si no millones de serpientes marinas son capturadas anualmente por su carne, piel y órganos y lamentablemente esto ocurre sin que exista ningún tipo de protección por parte del CITES ( Convenio Internacional sobre el Tráfico de Especies ), estos reptiles son explotados económicamente en Australia, Japón, China, Taiwán, Filipinas, Tailandia y Vietnam y solo en Australia se hace de manera controlada con la necesidad de tener un permiso especial para capturarlas así como en Vietnam, no obstante en los otros países y cientos de islas las capturas están fuera de todo control y los animales sin recibir una protección adecuada, indudablemente unas medidas de protección harían que este fuera un recurso de uso sostenible y permitiría que estos animales tuviesen la oportunidad de reproducirse y recuperarse de estas capturas antes de que dejen de existir y las serpientes marinas se conviertan en una leyenda tal como iniciaron su existencia dentro del conocimiento humano.

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