viernes, 1 de julio de 2011

El tamaño importa: Gigantes venenosos.


Cuando se habla de serpientes grandes todo el mundo menciona nombres como “anaconda”, “boa” o “pitón” y la cuestión sobre cuál de estas serpientes es la más grande del mundo es todavía motivo de conversaciones y debates entre los partidarios de la anaconda sudamericana Eunectes murinus y la pitón reticulada asiática Python / Broghammerus reticulatus ya que indudablemente estas son las dos mayores serpientes del mundo, sin lugar a dudas y si alguien me preguntase mi opinión acerca de este tema mi respuesta estaría claramente decantada hacia la enorme especie asiática.

Sin embargo en lo referente a las serpientes venenosas el saber cual es la mayor está sobradamente claro, de modo que no existen este tipo de debates, no obstante, considero que este tema es lo suficientemente interesante, al igual que la disputa entre pitones y anacondas, como para ser mencionado aquí, de manera he incluido un pequeño listado con algunas de las especies de serpientes venenosas más grandes del mundo junto con unas breves notas acerca de su biología que confío que gustarán a los seguidores de este Blog.

A pesar de todo lo comentado aquí acerca del tamaño de estas especies, los verdaderos gigantes entre las serpientes venenosas, pocas especies comúnmente llegan a los 2 metros. A modo de curiosidad creo que se debe incluir aquí a la serpiente venenosa más pequeña del mundo, la cual parece ser que es la diminuta culebra coronada de cabeza negra Tantilla planiceps, la cual habita el sudoeste de los U.S.A. esta especie opistoglifa rara vez sobrepasa los 25 cm.

-Cobra Real.

Ophiophagus hannah. La cobra real es indudablemente el gigante entre las serpientes venenosas a nivel global, su talla media en la adultez es de alrededor de tres metros y la máxima es de unos impresionantes 5.58 metros, este ejemplar fue capturado en Malasia en abril de 1937 y posteriormente enviado al zoológico de Londres donde creció hasta alcanzar los 5.70 metros, lamentablemente y ante la inminencia del estallido de la segunda guerra mundial todas las serpientes venenosas del parque fueron sacrificadas como medida de precaución. Si ver a una cobra de cualquier especie alzada ante ti resulta una imagen imborrable de majestuosidad y belleza, ver a este enorme ejemplar de casi 6 metros alzado hasta la altura de un hombre de talla media y con su relativamente estrecho capuchón desplegado debió resultar ciertamente impresionante

A pesar de su gran tamaño la cobra real Ophiophagus hannah
produce muy pocos accidentes anualmente y su presencia
garantiza que las poblaciones de otras serpientes venenosas
más comunes se mantengan en números razonables
debido a la depredación que ejerce sobre ellas
Foto: Javier Carrasco.

En esta especie los ejemplares machos siempre son mayores en tamaño que las hembras, la alimentación de estas serpientes esta basada en otros ofidios aunque de manera muy ocasional consumen algún varano y quizá otros lagartos, no obstante su comida favorita la constituyen cobras Naja, las grandes culebras ratoneras Ptyas, viboras de fosetas Trimeresurus y se la ha visto atacando y devorando en diversas ocasiones a jóvenes pitones reticuladas Python / Broghammerus reticulatus, tambien se han dado casos de canibalismo en esta especie. Debe destacarse que las hembras de cobra real son las únicas serpientes que construyen un nido formado por hojas de bambú en el que ponen su nidada en cantidades que oscilan entre los 20 y los 51 huevos. Si todo va bien durante la incubación las pequeñas cobras reales emergerán del cascarón midiendo de 43 a 48 cm y lucirán una coloración negra con estrechas bandas blanquecinas las cuales desaparecerán cuando el animal crezca.

Debe resaltarse que la hembra permanece durante todo el periodo de incubación dentro o en los alrededores del nido protegiéndolo contra los depredadores y sin probar bocado alguno, sin duda estas cobras resultan unas madres abnegadas para con sus crías. Su área de distribución sobre el mapa abarca desde la India y el sudeste de Asia hasta el sur de China, ocupando zonas de bosque húmedo, riveras de ríos, manglares y bosques de bambú. A pesar de su potencialmente gran tamaño la cobra real es una excelente trepadora y pasa parte de su tiempo en los árboles los cuales puede utilizar tanto de refugio para evitar contactos indeseados como de atalaya para ampliar su campo de visión y percatarse de la presencia de sus presas habituales.

-Mamba Negra.
Dendroaspis polylepis: Con 3.5 metros de longitud máxima y otras mediciones sin confirmar de hasta 4.3 metros, la mamba negra Dendroaspis polylepis es la segunda serpiente venenosa más grande del mundo, los ejemplares macho vienen midiendo de media entre 1.80 y 2.10 y las hembras oscilan en su tamaño medio entre los 1.98 y los 2.40 metros.

Esta especie esta considerada como una de las especies más peligrosas del mundo debido a su rapidez (es la serpiente más rápida del mundo en sus desplazamientos) y lo potente de su veneno, el cual no duda en utilizar si se la amenaza o acorrala, siendo capaz de efectuar mordeduras múltiples en rápida sucesión si se encuentra bajo amenaza y no solo esto sino que además muerde alto de modo que las mordeduras por encima de la cintura no son raras, esto unido a su carácter nervioso y fácilmente irascible han hecho de ella la serpiente más temida de África, no obstante y a pesar de la leyenda negra que soporta esta especie, aquellas personas que conocen bien a esta serpiente la describen como tímida, huidiza y siempre alerta para huir rápidamente a la primera oportunidad del peligro y evitar una confrontación y no como el monstruo usualmente descrito en las típicas historias que se cuentan sobre ella.

A pesar de todo esta serpiente debe ser considerada como una especie potencialmente muy peligrosa dado que, al contrario que sucede con otras especies, sin recibir tratamiento medico el 100% de sus mordeduras resultan fatales ya que está dotada con un potente veneno neurotóxico de acción rápida cuya dosis letal media para un hombre está estimada en 10-15 mg, sin duda esta especie se merece el mayor de los respetos y las precauciones.

La fama de esta mamba es todavía más negra que su boca,
 aunque sin duda es una serpiente peligrosa, las
exageraciones son innecesarias y dan una
imagen falsa de este fascinante animal
Foto: Javier Carrasco.

Con hábitos tanto terrestres como arborícolas esta especie está difundida por varios países africanos como Zaire, Zambia, Botswana, Uganda, Angola, Malawi, Namibia, Sudáfrica, Kenya, Etiopía, Mozambique, Somalia, etc y ocupando varios tipos de habitats desde las típicas sabanas arboladas africanas a zonas de matorrales o zonas rocosas donde suele tomar refugio en un hogar permanente y utilizarlo durante largo tiempo, a veces lo hace incluso en zonas habitadas como en el tejado o buhardilla de casas, etc habiéndose dado casos donde su presencia ha pasado inadvertida durante mucho tiempo por los asombrados propietarios de la casa los cuales nunca sospecharon que alojaban a semejante especie en su casa y debido a la gran cantidad de mudas de piel allí encontradas el animal vivió allí durante mucho tiempo.

El nombre mamba negra resulta engañoso ya que estas serpientes nunca son negras, este nombre hace alusión a la coloración negra azulada del interior de la boca del animal al cual seria más correcto llamarlo “mamba de boca negra” que mamba negra ya que la coloración usual suele ser de color gris metal más oscuro en la zona del dorso de la serpiente y aclarándose hacia un gris más claro en la zona de los costados, a pesar de esto existen ejemplares que lucen coloraciones verde oliva oscuro o pardo con franjas inclinadas y poco marcadas en sus laterales.

Las hembras depositan de 6 a 17 huevos en huecos de termiteros o de árboles, las pequeñas mambas que nazcan crecerán de manera extraordinariamente rápida si están bien alimentadas llegando a alcanzar más de 1.5 metros en su primer año de vida devorando ratones, ratas, murciélagos, ardillas, musarañas, aves e incluso otras serpientes, no obstante la mayoría caerán presa de depredadores como aves de presa e incluso otras serpientes.

-Bushmaster.
Lachesis muta: Pocas serpientes hay en el mundo más misteriosas que las bushmaster o “Señor del bosque”, su escasez en la naturaleza junto con su gran tamaño han motivado no pocas leyendas y mitos relacionadas con ella, incluso hoy en dia poco se sabe acerca de la ecología de estas enormes víboras de fosetas y lo que sabemos se lo debemos a los excelentes trabajos de herpetólogos como Rodrigo Souza en Brasil y Dean Ripa en U.S.A.

En referencia a su tamaño, debe decirse que la Lachesis stenophrys ha alcanzado los 3.62 metros de longitud máxima en un espécimen costarricense, la tambien centroamericana bushmaster de cabeza negra Lachesis melanocephala alcanzó los 2.40 metros de longitud máxima y existe un record acerca de un espécimen brasileño de Lachesis muta de 3.65 metros, también en Brasil, Rodrigo Souza afirma que el mayor ejemplar constatado por él mismo durante un periodo de 10 años fue una Lachesis muta rhombeata de 2.87 metros. Sin lugar a dudas esta es la mayor serpiente venenosa de todo el continente americano aunque posiblemente la mayoría de los ejemplares rara vez alcancen o superen los 2.5 metros.

Al contrario que todas las otras viboras de fosetas que habitan en el citado continente las Lachesis ponen huevos (ovíparas) y las hembras custodian su nidada protegiéndola de cualquier animal que pueda devorar sus huevos. Físicamente las bushmaster, tambien conocidas dependiendo del país bajo el nombre de matabuey, cuaima concha de piña, cascabel muda, surucucu, sushupé, etc, lucen un aspecto relativamente similar al de una cascabel tropical, con un cuerpo triangular en sección, grandes escamas carenadas y una cabeza que parece la de un cruce entre una cascabel y una víbora de fosetas del género Bothrops, con dibujos en forma de rombos a lo largo del dorso, aunque quizá la punta de su cola terminada en forma de espolón y con las puntiagudas escamas apuntando hacia fuera y dándole un aspecto espinoso sean el rasgo más distintivo del género.

Curiosamente y a pesar de su gran tamaño estas serpientes no suelen alimentarse de presas grandes como agutís que puedan encontrar en las selvas donde viven limitando su alimentación a pequeños roedores del tamaño de una rata doméstica con un peso de alrededor de 200 gramos, al menos en el caso de la Lachesis muta rhombeata. Estas grandes víboras de fosetas utilizan, aparte de su olfato, su capacidad para detectar fuentes térmicas para guiar sus ataques contra enemigos y sus presas, a las cuales muerde y retiene en la boca hasta que el veneno hace efecto terminando rápidamente con su vida.

Mucho se ha hablado de la peligrosidad de esta especie, desmitificándose su fama de “demonio de la selva” por gente que las cría en semilibertad como Rodrigo Souza, no obstante debe puntualizarse que el comportamiento de estas serpientes cambia considerablemente de indolente durante el periodo diurno volviéndose más irritable y agresiva al caer la noche y no solo eso sino que al morder pueden apuntar alto, el Doctor Rodrigo Souza, hombre de 1.82 metros de altura, fue mordido a la altura de la cintura, afortunadamente sin consecuencias debido a que fue un caso de mordedura seca, por una Bushmaster de la Mata Atlántica Lachesis muta rhombeata en Brasil.

Un fantástico animal con una fantástica persona. Con tamaños como
este no es de extrañar que un hombre de 1. 82 de altura como
Rodrigo Souza, aquí en la foto, haya sido mordido a la altura
de la cintura.
Foto: Cortesía Rodrigo Souza.

Tradicionalmente se creía que el veneno de estas grandes víboras era poco potente y que compensaban la falta de potencia en sus toxinas con las grandes dosis inoculadas, algunos doctores incluso llegaron a afirmar que al menos los ejemplares juveniles mataban a los roedores que mordían más por la acción de los enormes colmillos que por la acción del veneno, sin embargo se ha comprobado que esto no solo no es cierto sino que es totalmente incorrecto, al menos en lo referente al veneno ya que las bushmaster poseen uno de los venenos más tóxicos de entre las serpientes americanas, produciéndose un cuadro clínico extremadamente serio a los pocos minutos de que la victima sea mordida, además el veneno es inoculado en cantidades copiosas y profundamente en los tejidos debido a unos enormes colmillos de 2.5 cm que rivalizan con los de la víbora de Gabón en longitud, pudiéndose dar casos de envenenamiento mortales en un periodo de alrededor de 90 minutos, no obstante, incluso la mordedura de un ejemplar pequeño es siempre potencialmente letal.

El herpetólogo norteamericano Dean Ripa, quien ha dedicado su vida a estudiar y criar en cautividad a estas serpientes ostenta el dudoso honor de haber sido el hombre más mordido por estas serpientes en el mundo y describe sus mordeduras como un verdadero infierno de dolor agudísimo, vómitos, diarreas e inconsciencia, solo para hacernos una idea de los síntomas en caso de recibir la mordedura de una de estas serpientes, el siguiente texto ha sido extraído y traducido libremente de “ The first ten minutes. What´s it like to get bitten by a Bushmaster? ” Memoir of a deadly snakebite: an interview with Dean Ripa By R. Mertens:

La mordedura fue la respuesta alimenticia de un ejemplar de Bushmaster sudamericana Lachesis muta de 2 metros de largo la cual clavó sus colmillos de 2.5 cm de largo en mi antebrazo, alrededor de 11 cm por debajo de mi codo, los efectos fueron inmediatos y devastadores, pasado 1 minuto no podía mover los dedos de su mano debido a que el veneno había sido inoculado en los músculos flexores que controlan el movimiento de la mano.

Pasados 4 minutos caí al suelo, incapaz de mantenerme en pié y posteriormente de alzar mi cabeza o torso del suelo, sentía una gran rigidez extendiéndose a través de mis miembros, el simple hecho de hablar se volvió difícil, mi piel adquirió una tonalidad amarillo-verdosa, el dolor se volvió agonizante, era como tener un cuchillo al rojo vivo cortando mi carne desde el hueso, mis dientes chocaban entre sí de manera incontrolable como los de un hombre que se está congelando vivo debido al terrible dolor....”

Afortunadamente las mordeduras de estas serpientes son considerablemente escasas debido a que no solo son una especie rara sino que además sólo sobreviven en las selvas primarias con poca vegetación baja y densa a nivel del suelo y lejos de los seres humanos, indudablemente si existiese un animal que simbolizase el salvamento de las menguantes selvas amazónicas este debería ser sin duda esta rara especie de serpiente ya que la desaparición de estas selvas significaría su extinción total.

-Taipan.
Oxyuranus scutellatus: En la actualidad existen 4 especies diferentes de taipán, la de Papúa Nueva Guinea Oxyuranus scutellatus canni con 3. 36 metros de longitud máxima y de 1.83 a 2.44 de media, la Taipán costera de Australia Oxyuranus scutellatus con sus 3. 30 metros de l. max. y de 1.80 a 2.40 de media (esta es la mayor serpiente venenosa de la isla continente ) le sigue la taipán del interior Oxyuranus microlepidotus con 2.5 metros de l. máx. y de 1.70 a 1.90 de media y por último una especie nueva descubierta hace poco en Australia central, la taipán de Australia central Oxyuranus temporalis con un solo espécimen descubierto, al menos que yo sepa, y cuya longitud fue de 97 cm. Estas serpientes pueden ser encontradas en el caso de O. s. canni en zonas de sabanas herbáceas, zonas desérticas en el caso de O. s. microlepidotus, de sabana y arbustivas estando presente abundantemente en plantaciones de caña de azúcar en O. s. scutellatus y semidesérticas en O. temporalis.
Las taipan, al menos Oxyuranus scutellatus y O. s. canni están consideradas como unas de las serpientes más peligrosas del mundo, son serpientes grandes, tímidas, rápidas, ágiles y nerviosas y de hecho si alguien busca una especie similar a la mítica mamba negra africana fuera de África sin lugar a dudas estas 2 especies ofrecen el mismo perfil de serpiente eternamente alerta ante todo lo que las rodea, rápidas a la hora de ejecutar una o múltiples mordeduras y a las que por nada en el mundo se debe acorralar o intentar manipular, al menos sin mucha experiencia en este campo. Incluso la alimentación de estas serpientes es similar a la de las mambas negras ya que está formada predominantemente por roedores y aves mientras que otros mucho elápidos australianos poseen una dieta más basada en los anfibios.
El aparato inoculador de estos elápidos goza de una mayor perfección que el de el resto de especies ( otra similitud con las mambas ) ya que posee unos colmillos más largos y curvados que el resto de especies con longitudes que alcanzan los 1.3 cm en O. s. canni y 1.2 cm en O. s. scutellatus y además los huesos maxilares donde están ubicados estos pequeños estiletes están dotados de cierta movilidad lo cual les permite “adelantar” los colmillos hacia delante a la hora de morder, una taipán asustada o acorralada morderá rápida y repetidamente a su agresor si se la acorrala o sorprende, existe al menos un caso de una persona mordida 7 veces por una O. s. scutellatus en rápida sucesión mediante la técnica de morder y soltar inoculando así tremendas cantidades de uno de los venenos más tóxicos entre las serpientes a nivel mundial, solo para hacernos una idea diremos que en el caso del taipán de Papúa una de estas serpientes inocula al morder de media entre 100 y 200 mg de veneno por mordedura cuya toxicidad para el ser humano ha sido estimada en 0. 002 mg / kilo, de modo que 0. 2 mg de este veneno sería capaz de matar a un hombre de 70 kilos y esto quiere decir que, al menos hipotéticamente, la mordedura con inoculación de veneno media de 100 a 200 mg sería capaz de matar a unas 300 personas, curiosamente lo mejor está aún por venir ya que la taipán del interior O. microlepidotus está considerada como la serpiente dotada con el veneno más potente del mundo con 0. 01 mg / Kilo, afortunadamente esta serpiente no ha matado nunca a nadie que se sepa, sin embargo la taipán de Papúa es una importante fuente de mordeduras en dicha isla y está considerada como la serpiente más peligrosa de la misma.
La reproducción es ovípara con las hembras, más pequeñas que los machos, realizando sus puestas de huevos en oquedades del terreno o huecos en árboles, las puestas constan de 7 a 20 huevos en O. s. scutellatus los cuales tardan en eclosionar de 61 a 84 días, las jóvenes serpientes miden al nacer de 30 a 34 cm, ni que decir tiene que la mayoría nunca alcanzarán la madurez debido a la acción de los depredadores ya sea dentro o fuera del huevo ya que aves y varanos devoran muchas nidadas y ejemplares juveniles, muy pocos ejemplares llegarán a convertirse en grandes taipanes.

-Cascabel Diamantina Oriental.
Crotalus adamanteus: Esta bellísimo y espectacular crotálido, la más grande y espectacular de todas las especies de serpiente de cascabel endémicas del continente americano, alcanza una longitud media de 1. 37 a 1.52 metros y hasta 2. 44 de longitud máxima, convirtiéndose así en la mayor especie de serpiente venenosa de Norteamérica. Su habitat está en los pinares y llanuras cubiertas de hierba en los estados del sureste de los U.S.A ocupando desde Carolina del Norte hasta Florida y hasta el sudoeste de Louisiana, aunque lamentablemente y solo en este último estado parece que esta gran serpiente se ha extinguido, tambien está presente en varias islas costeras y en los Cayos de Florida donde parece que vive una variedad pigmea.

La dieta básica de estas serpientes está formada casi en su totalidad por roedores de diferentes tamaños dependiendo del tamaño de la serpiente y varía desde pequeños ratones y ardillas a conejos, entre las presas más inusuales debe citarse a un ejemplar que devoró y posteriormente regurgitó a un mapache mientras que otro ejemplar devoró a un gato doméstico completamente desarrollado.

La mordedura de una de estas serpientes es una de las más peligrosas de entre las serpientes norteamericanas debido tanto a su potencia como a otros factores como son las grandes cantidades inoculadas y la variación en los síntomas dependiendo de la población a la que pertenezca la serpiente, además, la toxicidad del veneno varía incluso entre ejemplares de una misma camada, dicho veneno es inoculado profundamente en los tejidos de la víctima con unos larguísimos colmillos, posiblemente los más grandes de entre todas las serpientes de cascabel ( géneros Crotalus y Sistrurus ). La dosis letal para un hombre ha sido estimada en 100 mg y la muerte en mordeduras no atendidas clínicamente ocurre pasadas de 6 a 30 horas.

Los largos colmillos de esta especie de cascabel los cuales llegan a alcanzar los
2.7 mm presentan una característica quizá única, una doble curvatura a la
altura de la punta, la cual creo que resulta atribuible, creo, únicamente a
esta especie.
Foto: Javier Carrasco.


Al igual que ocurre con las otras especies de serpiente de cascabel la reproducción de esta especie es ovovivípara, con las pequeñas crías naciendo en el interior de sacos embrionales que deben romper al nacer para poder respirar. La cantidad de crías alumbradas suele oscilar entre las 6 y las 21, debido al gasto energético que sufren las hembras en cada uno de los partos la reproducción sólo ocurre cada 2 ó 3 años.

A pesar de que estas serpientes de cascabel sufre los efectos de la depredación por parte de mamíferos, aves de presa, reptiles y raramente incluso anfibios, el mayor enemigo de esta especie es el hombre y la alteración de los habitats naturales que este provoca, lo cual posiblemente y si no se hace nada para remediarlo terminará incluyendo a esta carismática y bella serpiente en la lista de animales amenazados de extinción.

-Víbora de Gabón.
Bitis gabonica: Pocas serpientes hay, a mi juicio, tan bellas como una víbora de Gabón, dotada con un patrón de dibujos geométricos a lo largo de su cuerpo con colores pastel que camuflan su grueso cuerpo entre las raíces y hojarasca del suelo de las selvas, esta serpiente puede ser considerada como una verdadera “mina antipersonal” viviente pero solo para sus presas y no para los seres humanos que frecuentan su habitat el cual lo constituyen las zonas selváticas de África, aunque tambien es encontrada en plantaciones de cacao y café, ya que debido en parte quizás a su habitat poco habitado y a lo pacífico y tolerante de su carácter estas enormes víboras causan muy pocas mordeduras, parece que son reacias a morder incluso cuando son pisadas accidentalmente limitándose a bufar ruidosamente avisando de su presencia y para amedrentar a sus enemigos.

Ejemplares de 1.2 a 1.45 pueden ser considerados como de talla media, siendo siempre las hembras más grandes que los machos, no obstante con hasta 8.9 kilos de peso en un ejemplar de 1.83 metros y una longitud máxima de 2.06 metros de largo desde Sierra Leona la víbora de Gabón es, sin duda, la mayor y más pesada de las víboras sin fosetas del mundo y no solo ostenta este record sino el de ser la serpiente venenosa con los colmillos más largos del mundo ( 5.5 cm ) y la mayor productora de veneno habiéndose obtenido de un ejemplar 9.7 miligramos de veneno líquido o 2.4 gramos de veneno seco ( liofilizado ). A pesar de su talante pacífico la mordedura de una de estas víboras, cuando se produce, es tremendamente seria debido tanto a lo potente de su veneno como a la gran cantidad que pueden llegar a inocular en cada mordedura.

Dotadas con su camuflage, paciencia y una inmovilidad a toda
 prueba estas bellas víboras suelen constituir un peligro
solo para sus presas en lo profundo de las selvas
africanas o en sus márgenes donde habitan,
en la foto una Bitis rhinoceros juvenil.
Foto: Javier Carrasco.

Con semejante tamaño y anchura en su cabeza ( tan ancha como el puño de un hombre adulto ) y dotada de una enorme boca estas víboras han llegado a devorar pequeños monos, pollos, ginetas, mangostas, liebres, puerco espines, murciélagos, ratas y a juzgar por una foto que circula en Internet no le desagradan presas más “exóticas” para ellas como un gato doméstico, los anfibios tambien entran en el menú ocasionalmente. Debe aclararse que la acción de morder a una presa en una de estas enormes víboras es algo que hay que ver para creer en cuanto a su rapidez a pesar de la apariencia torpe y rechoncha del reptil el cual al contrario que otras especies de víbora después de morder a su presa la mantiene alzada del suelo hasta que el veneno hace efecto y la presa muere para ser posteriormente ingerida.

Existen dos especies de estas víboras una, la Bitis rhinoceros antaño considerada una subespecie conocida como Bitis gabonica rhinoceros posee dos cuernos nasales muy bien desarrollados en la punta de la nariz y una mancha “triangular” oscura que va desde el ojo hasta la comisura de la boca, la otra variedad la Bitis gabonica posee unos cuernecillos nasales menos desarrollados, es inferior en tamaño y además de la marca “triangular” posee otra de forma similar bajo el ojo estando ambas manchas separadas por una delgada franja blanquecina.

La reproducción en estas víboras es ovovivípara, con las hembras alumbrando a sus crías en sacos amnióticos translúcidos que deben romper por si mismas al nacer, en esta especie las camadas consisten en grandes cantidades de crías existiendo casos de más de 60 ejemplares paridos por grandes hembras de B. rhinoceros y camadas más pequeñas de 16 a 30 en B. gabonica en Sudáfrica, las crías miden al nacer de 25 a 32 cm. Las hembras se reproducen solamente cada 2 a 3 años debido al gran desgaste físico que este esfuerzo las supone. A pesar de esta gran cantidad de crías alumbradas ni siquiera esta enorme víbora se acerca a las gigantescas camadas de su pariente cercano la víbora bufadora Bitis arietans con el record de una gran hembra que dio a luz a
¡¡¡ 156 crías !!! convirtiéndose así en el vertebrado que mayor cantidad de crías llega a alumbrar.

Si bien como ya he comentado las víboras de Gabón no suelen agredir al hombre no puede decirse lo mismo de este último el cual las utiliza para realizar medicinas tradicionales africanas y como comida siendo frecuente verlas decapitadas y a la venta en los mercados africanos de carne, de modo que al menos en Sudáfrica la Bitis gabonica es una especie protegida debido a su escaso número y a lo reducido y menguante de su habitat natural.

-Terciopelo.
Bothrops asper: Al contrario que algunas especies que sufren terriblemente el avance del destructor ser humano el cual elimina su habitat, otras prosperan adaptándose rápidamente a los cambios para sobrevivir exitosamente, este es el caso de las bushmaster y las terciopelo en América central, la primera absolutamente ligada a sus cada vez más escasos bosques primarios, la segunda perfectamente capaz de sobrevivir en bosques primarios, secundarios, plantaciones y en las cercanías de asentamientos humanos.

Una vez más la destructora mano del hombre se vuelve contra el ya que las terciopelo, tambien conocidas como cuatro narices, talla X o barba amarilla se muestran infinitamente más agresivas hacia el ser humano que las grandes Lachesis y lo que es peor son mucho más abundantes a lo largo de las tierras bajas desde Méjico hasta Colombia, hasta el punto de que resultan poco difíciles de encontrar y mucha gente que vive en las tierras bajas donde habitan ha tenido contacto con ellas.

Las terciopelo han sido descritas como serpientes agresivas y grandes, llegando a alcanzar los 2.5 metros de longitud máxima ( existen datos no confirmados de un ejemplar de 2.98 metros ) y de 1.2 a 1.8 metros de media pudiendo sobrepasar los 6 kilos de peso y siendo las hembras más grandes que los machos, probablemente solo las grandes hembras de Bothrops jararacussu se acercan pero no alcanzan estos enormes tamaños y pesos en Sudamérica.

Estas serpientes están dotadas con un carácter lo suficientemente agresivo como para convertirse en países de América central como Costa Rica en la serpiente que más gente muerde y mata aunque la excelente labor de Institutos como el Clodomiro Picado en dicho país y otros ha salvado innumerables vidas con sus sueros antiofídicos. Estas serpientes poseen copiosas cantidades de potente veneno de acción hemotóxica, causando tremendos edemas, un dolor agonizante, ampollas, hemorragias internas y necrosis, además, están dotada con colmillos larguísimos posiblemente de hasta 2.5 cm los cuales inoculan el veneno profundamente en los tejidos.

Aquí podemos apreciar el espectacular tamaño
de una terciopelo adulta comparada con
Dean Ripa, tratad de imaginaos como
era el espécimen con la longitud
record de 2.5 metros...
Foto: Regina Mertens / Cortesía: Dean Ripa.

De hábitos terrestres, aunque puede ser encontrada ocasionalmente en árboles a cierta altura, esta especie se alimenta de ranas, lagartos, aves y lagartos y ha sido confundida tradicionalmente con otra especie, la Bothrops atrox, más pequeña en tamaño y extendida en Sudamérica, la cual resulta tan potencialmente letal y causante de accidentes como la B. asper causando no pocas victimas humanas ya que tambien suele adaptarse a vivir en las cercanías de los asentamientos humanos donde los roedores son siempre abundantes.

Las terciopelo son serpientes extraordinariamente prolíficas, una hembra de gran tamaño puede llegar a parir de 80 a 100 réplicas en miniatura de un adulto aunque camadas más modestas son más habituales, curiosamente los bebés macho poseen la punta de la cola coloreada de un color sulfúreo o amarillento y las hembras no, estas coloraciones en la cola, comunes en muchos crotálidos, están destinadas a hacer de su cola un cebo para atraer a posibles presas dentro del radio de acción de la serpientes ya que agitan este visible y llamativo cebo como si fuera un gusano atrayendo hacia su radio de alcance a lagartos o ranas.

3 comentarios:

  1. hola!!!!te falto crotalus basiliscus!!!! es mas grande q crotalus adamanteus!!!

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  2. Buenas noches mi esposo comio 8 huevos de vibora de cascabel que pasa son venenosos los huevos la vibora que encontraron estaba con los huevos adentro y le dieron a comer la carne y los huevos

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